Leer una hormona producida durante el embarazo podría convertirse en un arma poderosa en la lucha contra la esclerosis múltiple (EM), según muestra un estudio de médicos canadienses en ratones: aumenta la producción y reparación de la capa de aislamiento alrededor de las células nerviosas en el cerebro y la médula espinal, en la EM del sistema inmunitario atacado y destruido. Este efecto previamente desconocido de la hormona prolactina, responsable del crecimiento de los senos y la producción de leche, puede explicar por qué la enfermedad es detenida en muchas mujeres durante el embarazo, dice el líder del estudio Samuel Weiss, de la Universidad de Calgary. Hasta ahora, los científicos han asumido que los cambios hormonales durante el embarazo suprimen el sistema inmune y, por lo tanto, reducen los síntomas de la enfermedad autoinmune MS. Sin embargo, cuando Weiss y sus colegas compararon ratones preñados sanos con especies vírgenes, encontraron un efecto inesperado: los animales preñados tenían el doble de células responsables de la producción de mielina aislante del nervio que los ratones de control. También pudieron reconstruir la vaina de mielina alrededor de sus células nerviosas el doble de rápido cuando fue destruida por productos químicos.

Por lo tanto, el efecto protector de un embarazo probablemente no se deba a una defensa corporal oprimida, sino a una mayor formación de mielina, explican los investigadores. El responsable de esto es probablemente la prolactina ya formada durante el embarazo: si esta hormona se administró a ratones vírgenes, sus valores fueron similares a los de su embarazada específica después de un corto tiempo. Luego, los científicos quieren probar si la prolactina causa el mismo efecto en humanos. Esperan comenzar ensayos clínicos en los próximos años.

"El descubrimiento podría llevar la terapia de la EM un verdadero paso adelante", dice la neuróloga canadiense Luanne Metz. Promover la reparación no solo ralentiza el curso de la enfermedad como lo ha hecho en el pasado, sino que también produce una mejora real en los síntomas. Si el éxito de este enfoque se confirma en la EM, la hormona también podría usarse en otros trastornos neurológicos como la lesión de la médula espinal o los efectos del accidente cerebrovascular. En todo el mundo, alrededor de 2, 5 millones de personas padecen la enfermedad autoinmune MS. Debido a la destrucción de la capa aislante de mielina de los nervios en el cerebro y la médula espinal, la transmisión de la señal ya no funciona correctamente en las personas afectadas y desarrollan trastornos visuales y sensoriales, así como parálisis. Se desconoce qué causa exactamente la enfermedad.

Samuel Weiss (Universidad de Calgary) y otros: Journal of Neuroscience, Vol. 27, No. 8 ddp / science.de? Anuncio de Ilka Lehnen-Beyel

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