Lea en voz alta Los científicos estadounidenses han descubierto un sensor de azúcar en la sangre natural que cumple varios deseos a la vez: garantiza que el azúcar se elimine rápidamente de la sangre, detiene la producción de azúcar en el hígado y también juega un papel importante en el metabolismo de los lípidos. Los investigadores creen que han encontrado un objetivo prometedor tanto para el tratamiento de la diabetes como para la obesidad. Originalmente, los científicos estaban interesados ​​en el sensor, un receptor llamado LXR, como objetivo para la aterosclerosis. LXR reconoce el colesterol en la dieta y luego inicia procesos para procesar el colesterol y las grasas. El aumento de los niveles de colesterol en la sangre es a su vez un factor de riesgo de aterosclerosis, endurecimiento y estrechamiento de las arterias, lo que puede desencadenar un ataque cardíaco o un derrame cerebral. En estudios en ratones, la activación artificial de la proteína condujo a una mejora en el cuadro clínico, explica Enrique Saez, uno de los autores del estudio.

En el curso de tales investigaciones, los investigadores también descubrieron las funciones adicionales de la molécula de reconocimiento: después de la activación de LXR, los ratones utilizaron más eficazmente la glucosa y al mismo tiempo suprimieron la producción de reposición de azúcar en el hígado. Otros experimentos han demostrado que LXR en realidad actúa como un sensor de azúcar: la glucosa en la sangre se acopla directamente al receptor en la célula, que luego se activa y activa varios genes que coordinan el metabolismo de los lípidos.

Por lo tanto, el receptor combina la medición del azúcar en la sangre del cuerpo con el control del metabolismo de los lípidos, explican los investigadores. Esto a su vez podría ser responsable del hecho de que las dietas con poca grasa y mayor ingesta de carbohidratos a menudo aumentan el valor de ciertos precursores de grasa en la sangre, especula Saez. LXR reconoce el exceso de azúcares y provoca su conversión en ácidos grasos, que luego se liberan en la sangre como los llamados triglicéridos. Dado que el receptor también se une al colesterol, también puede ser el vínculo entre los niveles elevados de azúcar en la sangre y la aterosclerosis, sospecha Saez.

Nico Mitro (Instituto de Investigación Scripps, La Jolla) y otros: Nature, Publicación preliminar en línea, DOI: 10.1038 / nature05449 ddp / science.de? Annette Schneider publicidad

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