Con la ayuda de bacterias, las minas ocultas pueden hacerse visibles.
Leyendo en voz alta, los estudiantes escoceses han desarrollado un sistema que permitiría detectar las minas terrestres olvidadas de manera fácil, rápida y a bajo costo: han creado bacterias genéticamente para que comiencen a brillar tan pronto como entren en contacto con productos de degradación explosiva. Los desarrolladores imaginan el uso de sus microbios emisores de luz de una manera similar: mezclados con un líquido incoloro, la bacteria podría ser rociada en un área para ser examinada. Después de unas pocas horas, aparecería un resplandor verdoso donde están enterradas las minas. Por lo tanto, los microbios serían mucho más rápidos que, por ejemplo, las plantas genéticamente modificadas, que también pueden indicar la presencia de explosivos por un cambio de color, informa la Universidad de Edimburgo. Aunque ha habido una convención para prohibir las minas terrestres durante diez años, los dispositivos explosivos no detectados aún causan entre 15, 000 y 20, 000 muertes cada año. Hay campos minados ocultos en más de 80 países, incluidos Somalia, Mozambique, Camboya, Irak y Afganistán. Encontrar las minas enterradas sigue siendo muy difícil, y los científicos están buscando métodos baratos, simples y confiables. Por ejemplo, las abejas y las ratas deberían ayudar a detectar personas entrenadas para oler explosivos. El berro thale modificado genéticamente, una pequeña planta que se vuelve roja cuando sus raíces entran en contacto con explosivos, también se está discutiendo como una ayuda.

Con la bacteria, los escoceses ahora pueden haber encontrado otra alternativa prometedora. ¿Tuviste bacterias intestinales simples del tipo E. coli construidas usando un tipo de sistema modular, el gen de una proteína de brillo verde en el genoma para que se active cada vez que las bacterias entran en contacto con ciertos químicos? tal como se liberan de los explosivos enterrados. Aunque actualmente no existe un plan concreto para comercializar el sistema, explica Alistair Elfick, quien supervisa el proyecto estudiantil. Sin embargo, cree que en el futuro podría ser una alternativa barata, fácilmente disponible y fácil de usar para los sensores existentes de minas terrestres.

Comunicación de la Universidad de Edimburgo ddp / science.de? Ilka Lehnen-Beyel

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