Podría ser gracias al truco de una esponja marina que pronto se volverá mucho más barata: las células solares. Foto: Fernando Tomás, Wikipedia
Leer en voz alta Examinar las profundidades de los océanos podría en el futuro ayudar a aprovechar la energía solar de manera más rentable.En el desarrollo de semiconductores para células solares, los investigadores estadounidenses encontraron una esponja naranja llamada padrino de naranja marina. Este animal globular es capaz de construir sus agujas esqueléticas de pocos milímetros de largo a partir del silicio contenido en el agua de mar. El equipo de investigación dirigido por Daniel Morse, de la Universidad de California en Santa Bárbara, ahora ha logrado reproducir una reacción similar en el laboratorio. En las células solares, la corriente eléctrica se genera cuando la luz golpea una capa delgada de semiconductores. Sin embargo, su producción es costosa porque los materiales semiconductores se depositan al vapor a temperaturas muy altas a baja presión sobre un material base. Para simplificar el proceso, Morse y sus colegas aprovecharon el principio de la naranja marina Tethya aurantia. Esta esponja puede convertir el sílice compuesto de silicio de agua de mar a sílice sin depender de altas temperaturas o bajas presiones. Una enzima llamada silicatein inicia la reacción química en la vida marina.

Utilizando un principio similar, los investigadores estadounidenses han producido una fina capa de óxido de zinc, un material semiconductor ampliamente utilizado en tecnología solar: reemplazaron el agua de mar con una solución acuosa de nitrato de zinc y la enzima silicateína con amoniaco. De este modo, pudieron producir las células solares más simples con un consumo de energía mucho menor en comparación con la deposición de vapor, en el que las partículas de vidrio están recubiertas con una película delgada de óxido de zinc de 100 a 300 nanómetros. Estas células solares funcionan en principio, dicen los científicos. Pero hasta que esté listo para el mercado, necesita un mayor esfuerzo de desarrollo.

New Scientist, 24 de marzo de 2007, p. 32 ddp / science.de? Fabio Bergamin

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