Una capa delgada de moco artificial acerca el rendimiento de los sensores electrónicos de olor a los de una nariz humana. Foto: Wikipedia
Leer el moco nasal no solo es importante para el sentido del olfato de los humanos, los sensores electrónicos de olor también son más sensibles al moco artificial. Esto ha sido descubierto por científicos británicos que intentan mejorar el rendimiento de las llamadas narices electrónicas. Gracias al truco de cubrir su unidad de medición electrónica con una fina capa de moco artificial, los investigadores pudieron distinguir el dispositivo entre los olores de la leche y los plátanos. Mientras más de 100 millones de copias de unos 350 sensores de olores diferentes están disponibles para las personas en sus narices, los analizadores electrónicos de olores generalmente determinan la composición de una fragancia con un máximo de 40 sensores de gases. Aunque es posible detectar aromas químicos complejos como los de menta o vainilla, no fue posible distinguir entre los olores de plátano y leche. Hasta ahora, el equipo de Gardner ha cubierto el canal de medición de dos metros y medio, donde estaban ubicados sus sensores de olor, con un fluido viscoso que normalmente se usa para separar gases. En esta fina capa de moco, las fragancias se disuelven según los científicos y se separan en sus componentes químicos. Los olores de plátanos y leche pueden mantenerse separados porque los componentes del olor individual se mueven a diferentes velocidades en la capa de moco.

Las narices electrónicas se utilizan en la producción de alimentos para garantizar una composición de sabor consistente. Del mismo modo, las aplicaciones médicas están planificadas para diagnosticar enfermedades pulmonares basadas en los gases exhalados, o en automóviles de alta gama donde la ventilación se apaga automáticamente cuando los túneles están excesivamente agotados o congestionados. Gardner y sus colegas ahora quieren usar su descubrimiento para desarrollar una nueva generación de narices electrónicas que puedan identificar más olores y sean más rápidos que los dispositivos anteriores.

New Scientist, servicio en línea Texto original: Julian Gardener (Universidad de Warwick) et al .: Proceedings of the Royal Society A, pre-publicación en línea, DOI 10.1098 / rspa.2007.1844 ddp / science.de? Fabio Bergamin

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