Leer en voz alta Hay movimiento en el nanomundo. Con pequeñas plumas hechas de carbono, los físicos estadounidenses y japoneses quieren permitir vibraciones controladas en dispositivos micro y nanoestructurados. La primera piedra, una bobina estable y elástica con un diámetro de 125 nanómetros y una longitud de unas pocas milésimas de milímetro, se describe ahora en la revista Nano Letters. "Tal análisis de la mecánica de nanocubbers con contactos de extracción directa no se había hecho antes", dice Rod Ruoff de la Universidad Northwestern en Evanston. Junto con colegas de la Universidad de Osaka, separaron su nanofeather con las diminutas puntas de los microscopios de fuerza. Se expandió hasta un 42 por ciento y volvió sin tren en su forma original. Con un microscopio electrónico de barrido, los investigadores pudieron capturar imágenes impresionantes de esta nano-vibración.

Para la producción, los científicos recurrieron a un proceso que ya ha demostrado su eficacia para la producción de nanotubos de carbono. A partir de una nube de vapor, los átomos de carbono se depositan en un catalizador y, según las condiciones de contorno, construyen varias estructuras, en este caso solo una nanofeather.

Además de las aplicaciones micromecánicas, los investigadores también podrían imaginar su resorte como un aditivo elástico para materiales compuestos. Especialmente los plásticos podrían volverse más duraderos sin perder sus propiedades flexibles.

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