Leer en voz alta La actividad física puede salvar a los niños de la fiebre del heno. Los investigadores dirigidos por Yvonne Kohlhammer del Centro de Investigación para el Medio Ambiente y la Salud (GSF) en Neuherberg descubrieron esto mediante el análisis de datos de un total de 1.703 niños durante un período de 12 años. El resultado: el riesgo de desarrollar una alergia al polen es hasta un cincuenta por ciento más alto para los niños que hacen menos ejercicio que para los niños activos. Sin embargo, los mecanismos biológicos de esta conexión aún no están claros, dicen los investigadores. Los científicos comenzaron con la primera recopilación de datos en 1992. A los niños entre las edades de cinco y catorce años y a sus padres se les preguntó no solo sobre la actividad física, sino también sobre el estilo de vida general y los factores que se sabe que promueven las alergias. Estos incluyeron, por ejemplo, fumar pasivamente, mascotas o enfermedades en la familia. En la primera encuesta, solo el 6 por ciento de los niños eran verdaderos adictos a la tele, mientras que el 79 por ciento hacía ejercicio regularmente o se movía mucho. En los años siguientes del estudio, los investigadores repitieron la encuesta al menos una vez más.

Los datos de los científicos sugieren que el ejercicio regular puede proteger a los niños hasta cierto punto de la fiebre del heno. Como posible explicación de esta conexión, Kohlhammer se refiere a estudios que muestran que el ejercicio físico regular fortalece el sistema inmunológico. Los investigadores concluyeron que a los niños que sufren de fiebre del heno no les gusta jugar afuera debido al polen. Los investigadores pudieron descartarlo. Primero, el estudio acompañó a los niños durante un largo período de tiempo, durante el cual se agregaron nuevos casos de enfermedad. Por otro lado, los niños más cómodos estuvieron inactivos durante todo el año y no solo durante el recuento de polen.

La fiebre del heno, la alergia al polen de abeja, afecta a aproximadamente el veinte por ciento de la población alemana, y la tendencia está en aumento. Se desconoce la causa exacta y lo que finalmente desencadena la alergia.

Yvonne Kohlhammer (Centro de Investigación para el Medio Ambiente y la Salud en Neuherberg) y otros: Allergy, Vol. 61, p. 1310 ddp / science.de? Anuncio de Sabine Keuter

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