Lectura Las muelas del juicio extraídas pueden ayudar a regenerar las raíces de los dientes destruidas: contienen células madre, que después de plantar en la mandíbula pueden formar tanto la sustancia sólida de la raíz del diente como la membrana periodontal. Esto ha sido demostrado por un equipo internacional de investigadores en un estudio de pequeños cerdos domésticos, una especie cuya estructura dental se asemeja a la de los humanos. Las células hacen posible que crezca una raíz dental nueva y funcional en la que se pueda colocar fácilmente una corona artificial. Tal técnica podría ser particularmente interesante en el futuro para pacientes cuya mandíbula es demasiado débil para usar un implante dental convencional. Ya de estudios previos se sabía que los dientes contienen una gama completa de diferentes tipos de células madre. Sin embargo, cuando los investigadores de Shi examinaron ahora las muelas del juicio de adultos de 18 a 20 años, descubrieron en el extremo de la raíz otra variante celular, que en un examen más detallado de todas las características de las llamadas células madre adultas
tenido. No solo pudo formar estructuras similares a los huesos, sino que también fue capaz de transformarse en tejido adiposo, al igual que las células madre de la médula ósea.

Para probar si estas especies de células madre recién descubiertas pueden regenerar las raíces de los dientes, cada uno de los científicos extrajo un incisivo inferior para algunos minipigs. En el orificio resultante, luego insertaron un implante en forma de raíz cuya capa porosa externa contenía las células madre de la muela del juicio. Después de unos tres meses, el implante había crecido tanto en la mandíbula que los científicos pudieron ponerse una corona de porcelana, cuya funcionalidad observarían en las próximas semanas. El resultado: los animales usaron el nuevo diente, así como su verdadero incisivo. Un examen final de rayos X finalmente confirmó que se había formado una raíz completa que incluía la piel de la raíz que anclaba la raíz en la mandíbula.

Aunque la nueva raíz no había sido tan fuerte como la original, podrían resistir fácilmente las demandas diarias, escriben los científicos. Ahora quieren aclarar si hay células madre similares en otros dientes, como los dientes de hoja caduca. En un futuro cercano, los ensayos clínicos investigarán si la técnica funciona en humanos. Debido a que los implantes metálicos convencionales solo se pueden usar si el hueso de la mandíbula en el que se atornillan es lo suficientemente fuerte, los bioimplantes podrían ser una alternativa para muchas personas, explican los investigadores.

Songtao Shi (Capital Medical University, Beijing) y otros: PloS ONE, vol. 1, p. E79, DOI: 10.1371 / journal.pone.0000079 ddp / science.de? Anuncio de Ilka Lehnen-Beyel

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