Lea en voz alta Los virólogos estadounidenses han desarrollado una estrategia inusual para combatir las infecciones virales: matan a los patógenos atrayéndolos a un punto muerto biológico. En el caso específico de la infección por VIH, esto atraería a los virus a las células del cuerpo donde no pueden multiplicarse. ¿La consecuencia de tal táctica sería que los patógenos desaparezcan con el tiempo? Similar a la naturaleza, una especie animal o vegetal que es forzada a un hábitat inhóspito. En el laboratorio, este enfoque ya funciona, los científicos pudieron demostrar usando un sistema modelo de bacterias y virus especializados. La idea de la lucha inusual contra la infección proviene originalmente de la ecología. Hay un fenómeno que los biólogos llaman "trampa ecológica": ¿Un hábitat particular atrae animales o plantas con condiciones de vida aparentemente buenas, pero luego resulta inadecuado para la búsqueda o reproducción? con el resultado de que la especie atraída se extingue permanentemente. Si bien los ecologistas generalmente intentan evitar algo como esto, John Dennehy y sus colegas quieren usar exactamente este principio para su estrategia de control de virus: los patógenos deben ser atraídos a una trampa ecológica para forzar su extinción.

Para probar esta idea, los científicos reunieron bacterias que infestan plantas del tipo Pseudomonas phaseolicola con los llamados bacteriófagos Phi-6. Estos virus infectan a las bacterias al adherirse a extensiones de los microbios en forma de látigo y luego transportarlas inadvertidamente al interior de la célula a medida que se mueven en estos procesos. Además de la variante normal de Pseudomonas, los científicos también ofrecieron a los virus una trampa ecológica en forma de una versión bacteriana alterada: los patógenos pudieron unirse a esta variante microbiana inusualmente bien, pero no pudieron penetrar en ellos y multiplicarse.

El resultado confirmó las expectativas de los biólogos: tan pronto como el número de microbios sin salida superó un cierto umbral, los virus ya no pudieron mantener el tamaño de su población y desaparecieron en un tiempo relativamente corto. Paul Turner, uno de los autores, cree que una estrategia similar puede ser más inteligente que los virus humanos como el VIH. Dado que el VIH reconoce sus células objetivo en ciertas características de la superficie, las penetra y aumenta su núcleo, ¿el virus solo tendría que ofrecerse sin núcleos con las mismas características? posiblemente en exceso, según el investigador. Por ejemplo, una forma modificada de glóbulos rojos naturalmente sin núcleo sería adecuada. Si y cuando, cuando tal terapia podría estar disponible, los científicos no dan ninguna información.

John Dennehy (Universidad de Yale, New Haven) et al .: Ecology Letters, Publicación preliminar en línea, DOI: 10.1111 / j.1461-0248.2006.01013.x ddp / science.de? Anuncio de Ilka Lehnen-Beyel

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