Leer en voz alta Un chip desarrollado por investigadores estadounidenses puede controlar el flujo de iones a través de las membranas de las células con una velocidad y precisión sin precedentes. Las celdas deben colocarse solo en pequeñas hendiduras en la superficie del semiconductor, que están provistas de cuatro electrodos. De esta manera, la actividad eléctrica de las membranas de hasta dieciséis células puede monitorearse simultáneamente. Los científicos creen que pueden estudiar eficientemente la influencia de sustancias médicamente efectivas en células individuales. Según el director del estudio Marshall Porterfield, de la Universidad de Purdue, el chip permite el examen automatizado de las células y, por lo tanto, es particularmente adecuado para su uso en biomedicina. Un solo chip de aproximadamente un centímetro cuadrado puede acomodar dieciséis células vivas en poros llenos de un líquido. Los electrodos unidos a los poros permiten la determinación del tamaño de la corriente de iones a través de las membranas celulares individuales.

Las membranas de las células biológicas están intercaladas con pequeñas proteínas que son el paso para los iones vitales para la función fisiológica de estas entidades biológicas básicas. Dado que los iones están cargados eléctricamente, su migración a través de la membrana de una célula puede registrarse en forma de corriente por medio de electrodos dentro y fuera de la célula. Conocido en el mundo profesional como una "abrazadera de parche", este método recibió el Premio Nobel de Medicina en 1991.

El chip de Porterfield ahora podría ayudar a automatizar estas pruebas, que son difíciles de hacer a mano. Dado que, en principio, cuatro electrodos son demasiado para medir la corriente, uno de ellos también podría usarse para estimular eléctricamente una célula.

Mensaje de la Universidad de Purdue Stefan Maier anuncio

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